martes, 6 de septiembre de 2011

lunes, 5 de septiembre de 2011

Humildad

Gustavo Salazar A
Al doctor Edgar Pavía Guzmán (qepd)

Cuando emprenda el viaje
con fecha de ida desde el vientre,
alegre sea su acato,
sin ojos de pena
mandato divino
como mimos y besos,
fiesta sin contar días
que lleva agua transparente
y rosas amarillas a mejor vida
al infatigable peregrino.

Autos, yates, el glamur,
distintivo del porte,
la ropa, más apreciada que la piel
es venerada en la tropa
de gran cuartel;
envidia de las montañas que toca
cual rey Midas, y del poder también,
avasallan sin titubeos,
insaciable glotón
de los glotones de dinero.

Entre los ricos eres el primero,
con danza de poderosos a tus pies,
ante el Señor, pordiosero,
te declaras siervo de Jesús,
fuente de tu luz;
ni esquelas, ni flores, menos desfiles,
ajeno a la solemnidad
culminas sin ritos,
en puño de polvo,
y retornas a Él, al justo juez.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Recelo por la luna

Gustavo Salazar A


Alcanzar la luna
en una enorme casa
que me luzca como dios
es mi desvelo,
ser el brillo que ilumine
el majestuoso manto
de diamantes y algodones,
con callos y corazones
de acatecas y costeñas,
creación de excelsos dones,
tejido en parpadeo de los años.

El sueño de mi desvelo
se derrumba porque la luna
despierta mi recelo
si lejos de mi más alumbra;
con flechas, balas y cuernos
intento su luz cegar
en esfuerzo eterno
si pretendo al universo doblegar,
huérfano de suaves rayos
y de la fuerza infinita de amar, fallo.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Esplendor de la locura

Gustavo Salazar Adame


De ese dulce pan siempre quiero,
su textura y su sabor reanima
cuando la tiniebla engulle,
cuando el negro humor es muero,
peste en cada esquina
impotente el silencio gime,
esplendor de la locura;
mucho pan, hasta el éxtasis,
con mordiscos de dulzura
indemne al horror quede.

En la boca miel y en los ojos deleite,
pan de amor, con furia te sujetan
a madero en vano, ultraje a la luz,
atroz muerte y ascenso de la vida;
de odios carnicería
gardenias y claveles sepultura,
fecunda semilla donde luz y sombra
se funden en alegría;
radiante de la penumbra surja
la concordia como alimento del día.

Y beber de la uva el placer de ese vino
que el alma renueva,
alumbra el camino
y de la mano siempre feliz lleva.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Falto de la rosa

Gustavo Salazar A

Si el camino son alas sin vuelo,
como mar en brama de las miserias
que se alojan en los besos de las olas,
escabrosa es la ruta de los pasos
que se gastan en nada,
torbellino que arrastra el desconsuelo,
extravío de los días,
sin remedio y sin alivio
envejece el fastidio,
del silencio y del ruido enemigo.

Delirios que en el fango tienen
sus redes de aire las huellas;
la soberbia es melodía
de carcajadas frías,
desplantes de reyes inmortales
vacuos de sonrisas, avaro de amores
y de fraternas manos escasos;
de dolores, costras indelebles,
tropieza la vida, cae a pedazos
como cristales estrepitosos y fatales.

Se levanta y los pies no lo sostienen,
se atarraga y tiene hambre,
sed, entre más agua bebe,
clama un largo beso
y luego quiere más que eso;
todo tiene a la mano,
aunque falto de la rosa
y del aroma del niño,
todo se le escurre como agua,
como a la noche la luna
que el sol alcanza, pero muere.

domingo, 14 de agosto de 2011

Levanta y anda

Gustavo Salazar A

Majestuosa presencia tuya,
Señor de pasos firmes, mano que sana,
mirada serena y radiante
como voz de tu alma,
levanta y anda.

De la noche sin estrellas
el brillo es de dagas el filo,
como dolor de viento sin danza,
lágrimas hurañas, hartazgo de frío,
la zozobra encarna
lo que deslumbra y es sombrío.

Caen en picada al foso roto
retazos de alma en agonía,
pasarela de burlonas tinieblas
de sudor y sangre glotonas,
de arrogante espera,
las rapiñas son coronas.

La muerte se goza en su abrazo fuerte,
exhausta su presa,
una cálida mano cambia la suerte,
sepulta vanidades y rencores,
aflora la confianza en la salvación
si se deja en el amor de Dios,
si el perdón es como la respiración.

domingo, 31 de julio de 2011

Fruta madura

Gustavo Salazar A

Con delicadeza tomé
tu cana y rala greña
con manos de mole huellas,
sonrojan tus cabellos
mis dedos de caricias,
la grasa escurre plena,
tarde de delicias
como besos en sube y baja,
humo las penas,
y en el amor, brasa.

Mis labios en tu rostro
el silencioso grito deslizan,
recobrar la risa, ansia,
sueño que al universo alegre
cual estrellas en vals de gloria;
ni palabras, menos reproches,
un suspiro profundo
como el dolor de la ausencia
quema la noche,
besos y flores alivio buscan.

Y cuidan como alfombra tus pasos
en senda que los años no pierde,
permanece en verdes pastos,
agua fresca en tus labios bebe,
de eterna primavera el canto,
y manos de flores el milagro.
De la espesura de las sombras
se atisba la dicha, la pulpa
de la fruta madura, miel,
aliento de un nuevo día.